Aspectos psicológicos de la violencia

ASPECTOS PSICOLÓGICOS DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO


Autoras: Karla Hernández y Alondra Segura

SOBRE LA VÍCTIMA.

    La violencia a manera de que existe una exposición o abuso emocional continuamente, aún cuando lo que se ejerza exclusivamente violencia física, provoca consecuencias muy graves en la persona agredida, que requieren del tratamiento terapéutico adecuado para superarlas, aunque en los peores casos, también requiere atención médica general.

Los principales trastornos psicopatológicos efectos de la violencia de género

  • Depresión: los episodios de violencia a los que la víctima se ve sometida provocan un evento estresante que deriva en una falta de control sobre la situación, acompañado de sentimientos de culpa y miedo, lo cual puede desembocar al final en un trastorno depresivo.
  • Trastorno de Ansiedad: se origina en el intento por intentar controlar los estímulos que puedan dar pie un peligro ante el agresor.
  • Trastorno Obsesivo compulsivo: la víctima en un intento por controlar la situación puede llegar a desarrollar conductas compulsivas y pensamientos obsesivos sobre el agresor.
  • Baja autoestima: se relaciona con la tendencia de la víctima a auto inculparse de la situación influenciada por las críticas y descalificaciones constantes a las que está sometida, e incluso, de terceros.
  • Trastorno del Estrés Postraumático (TEP): este trastorno, cuando es derivado por la violencia de género, se diferencia de otro tipo de sucesos traumáticos en que afecta y desestructura la visión de la víctima ya que la situación estresante se produce en el hogar (lugar se presupone es de seguridad y protección).
  • Distorsiones cognitivas: este tipo de distorsiones hacen que la víctima minimice o reste importancia a las situaciones violentas vividas, que comience a normalizarlas y vivirlas ya no le parece algo trágico, sino hasta que aumenta de gravedad.
  • Síndrome de Adaptación paradójica: similar al Síndrome de Estocolmo que sufren las víctimas de secuestro, crea una dependencia psicológica hacia el agresor.
  • Síndrome de la mujer maltratada: parte de las secuelas psicológicas que presenta la víctima de violencia de género hacen que soporte incidentes de maltrato utilizando la minimización, negación o disociación para justificarlos.

  


    

    Es fundamental que reflexionemos acerca de qué podemos hacer cada uno de nosotros en este tipo de problemática, pues es un problema social, es necesario tener empatía y no ignoras si vemos que se está ejerciendo violencia, no quedarnos callados es sumamente importante, ser “neutral” te hace parte del problema.


SOBRE EL AGRESOR.

    Existen factores que pueden desencadenar comportamientos violentos, como el alcoholismo, los graves problemas económicos, el desempleo prolongado, la drogadicción, antecedentes de rechazos afectivos o trastornos psicológicos. Sin embargo no esta realmente comprobado que estos sean causantes de la violencia y mucho menos son excusas.

    Algunos estudios, indican que una de las causas más importantes de los malos tratos en el hogar está en la personalidad del maltratador. Los hombres violentos que maltratan a sus mujeres muestran rasgos patológicos como pueden ser impulsividad, paranoia ( delirios celotípicos), inseguridad, personalidad depresiva, así como tendencia a culpar a los demás de sus fallos como intento de reforzar su baja autoestima. Desde esta perspectiva se considera que el hombre actúa de esta manera desadaptada, por tener un problema psicológico o psiquiátrico, y al sufrir una disfunción se sienten vulnerables e inseguros, por lo que tienden a sobrecompensar su autoestima a través de la violencia. Bajo este enfoque psicopatológico, el hombre maltratador podría tener rasgos con los que encajaría en el tipo de “ personalidad sádica”. Este trastorno de personalidad se caracteriza por un conjunto de comportamientos cuyo fin es hacer sufrir o “ simplemente” dominar a la otra persona. 

    Buscan el sufrimiento y sumisión del otro exclusivamente por placer personal, y no como medio para alcanzar cualquier otra meta. Son capaces de llegar a arreglárselas para no infringir la ley, y no obstante seguir haciendo sufrir a la otra persona por un medio jurídicamente legal – humillar a alguien en público, aterrorizar a través de amenazas, regodearse con el sufrimiento del otro, forzar a la otra persona a que realice actos humillantes o degradantes, ... -. Este trastorno de personalidad se suele asociar, aproximadamente una de cada dos ocasiones, a otro trastorno de personalidad, siendo los más frecuentes el paranoide, narcisista y antisocial.


    La mayoría de las victimas no son agredidas todo el tiempo, si no que hay diferentes fases de agresión, las cuales tienen diferente duración y diferentes aspectos, las fases se dan como un ciclo vicioso, termina  y comienza launa otra de manera consecutiva, sin un fin. A esto la psicóloga Leonor Walker (1978) le llamo el ciclo de la violencia de genero, en el cual describimos 3 fases diferentes.

Fase 1: Acumulación de tención.

    En ella Comienza la acumulación de estrés en la relación, hay maltrato verbal, y ciertas señales como celos excesivos, te ignora entre otras. Esta fase puede durar años y es importante darnos cuenta que estamos en ella para evitar llegar a la siguiente.

Fase 2: Explosión de la tensión.

    La tensión alcanza su punto máximo y estalla en agresiones físicas, psicológicas y sexuales.

Fase 3: Reconciliación o "luna de miel.

    El agresor se muestra arrepentimiento y pide perdón prometiendo que no volverá a pasar, dura un par de días demostrando cariño, ya sea con palabras bonitas y regalos buscando tu perdón, normalmente la víctima lo perdona creyendo que está realmente arrepentido.


MITOS Y REALIDADES DE LA VIOLENCIA 

Mito: Las mujeres que sufren violencia sexual o doméstica, provocan el abuso, gracias a sus conductas inapropiadas.

Realidad: Este es un pensamiento machista basado en que la mujer debe hacer lo que al hombre le parezca mejor sin embargo es !FALSO¡ la mujer no debe actuar como un hombre quiere, debe actuar como ella misma quiera.


Mito: A las mujeres debe gustarles la violencia, si no, abandonarían las relaciones donde hay abuso.

Realidad: Cuando una persona es víctima de violencia es difícil darse cuenta, pues en nuestra sociedad está muy normalizada la violencia, y aún cuando se dan cuenta hay muchas barreras tanto sociales como económicas que le impiden salir de eso.


Mito: Pequeñas faltas de respeto como un grito, una mala palabra o ignorar a una persona, no es violencia.

Realidad: Cualquier falta de respeto se considera como violencia, solo que lo tenemos tan normalizado que no nos damos cuenta, si tienes dudas de si algunas acciones de tu pareja son violencia puedes revisar el violentometro para que te sea más fácil identificarlas.


Mito: Una mujer estará finalmente a salvo cuando abandone la relación.

Realidad: Está comprobado que las primeras semanas del abandono de la relación son las más peligrosas para la víctima pues el agresor está enojado por el abandono y busca la manera de seguir violentando a su víctima.

Fuente de consulta:

- Alonso, S. M. (2019, 25 noviembre). Efectos de la violencia de género a nivel psicológico. Canal Educación y Sociedad. https://www.google.com.mx/amp/s/revistadigital.inesem.es/educacion-sociedad/violencia-de-genero/amp/ 
Papeles del Psicólogo. (2004). Papeles del psicólogo. http://www.papelesdelpsicologo.es/resumen?pii=1160

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